
Construyendo la Competitividad
Por Hugo Maul R.
Director del Área Económica del CIEN
El cambiante mundo moderno hace que las empresas enfrenten nuevos retos cada día: la competencia global, la necesidad de diferenciación de los productos, los ciclos productivos más cortos y eficientes, los avances tecnológicos, las innovaciones, los nuevos conceptos organizativos, etc. La única forma que tienen las empresas para hacer frente a estos retos es por medio de la competitividad. La competitividad es la capacidad de las empresas para alcanzar y superar los estándares internacionales en todos sus distintos ámbitos de acción. ¿Seremos capaces de superar este reto? SÍ. Esa es la única respuesta posible. Por supuesto, cómo lograrlo es todavía algo que tenemos que descubrir por nosotros mismos. El asunto no es sencillo, tampoco se trata de que un grupo de tecnócratas decidan cuáles serán las políticas “óptimas” que el país debe seguir. El reto de la competitividad va mucho más allá.
En países como el nuestro, donde la debilidad institucional, la ausencia de una visión de largo plazo y la falta de consensos impiden que funciones las “recetas tradicionales”, es necesario pensar en formas alternas para lograr los resultados. La competitividad no se imita de países exitosos, la competitividad se construye. Por tanto, ¿qué necesitamos para ser más competitivos? El enfoque sistémico de la competitividad busca dar una respuesta a esa pregunta. Según dicho enfoque, la pregunta a responder es:
¿Qué tipo de estructura organizacional, conjunto de normas sociales, límites y formas de funcionamiento del mercado, relación entre Estado y sociedad y condiciones generadoras de eficiencia productiva, son necesarias para que aflore la competitividad?
Para poder responder a este problema, el enfoque de la competitividad sistémica propone dividir el problema en cuatro estratos analíticos: la Metadimensión, la Macrodimensión, la Mesodimensión y la Microdimensión. El nivel Meta se refiere al conjunto de valoraciones de la sociedad acerca de la importancia de la competitividad –conciencia colectiva-; el nivel Macro envuelve las políticas que dan forma a las “condiciones generales” de la economía –leyes y variables macroeconómicas-; el nivel Meso, es el espacio en el cual se desarrolla el marco institucional donde colaboran el Estado y la sociedad cooperen en la construcción de un adecuado marco institucional; y, el nivel Micro, donde las empresas buscan la eficiencia y la cooperación entre ellas.
Nivel Meta
Nivel Macro
La dimensión macro envuelve a todas las políticas de orden general, que surgen y se aplican de manera jerárquica; políticas que son, básicamente, un asunto tecnocrático y que no responden las necesidades específicas de cada sector, pero que no bastan para alcanzar la competitividad por sí solas. Los principales problemas a resolver aquí se refieren a la política cambiara, monetaria, financiera, fiscal, arancelaria, y de seguridad y justicia.
Nivel Meso
La transición exitosa de una economía pobre y subdesarrollada hacia una economía moderna, basada en la tecnología y el conocimiento, no es posible únicamente por medio de políticas Macro. El proceso de crecimiento económico no depende únicamente de la estabilidad macroeconómica, del adecuado funcionamiento de los mercados y delos incentivos correctos. Igual de importantes son las políticas que fomenten la innovación, el aprendizaje, la creación de zonas dinámicas de crecimiento, el desarrollo de mecanismos de cooperación entre firmas, etc.
Las políticas Meso son de carácter selectivo. El nivel Meso depende fundamentalmente de la habilidad para formular políticas selectivas, altamente especializadas y sostenibles en el largo plazo. Habilidad que se encuentra dispersa en multitud de instituciones y organizaciones diseminadas en la sociedad. Por tanto, el grado de éxito de este tipo de políticas depende de la rapidez con que fluya la información, de la apertura de los canales de comunicación y de la disposición que tengan los diferentes actores para comunicarse y cooperar.
Mivel Micro
Las exigencias del mundo moderno obligan a las empresas a reorganizarse, de manera que puedan hacer frente a los desafíos de una mejor manera. La reorganización no es solo interna (nivel Micro) sino también del entorno inmediato a las empresas (el nivel Meso). En estos esfuerzos deben participar el gobierno, las empresas, las municipalidades, las comunidades, la iglesia, las asociaciones civiles, etc. Es un esfuerzo de la sociedad en su conjunto
El nuevo contexto internacional demanda muchas cosas al sector empresarial, a la sociedad civil y al gobierno. Primero, la construcción de consensos mínimos acerca de la importancia de ser competitivos y de cómo lograr dicho objetivo de manera conjunta; segundo, mejorar los canales de coordinación y cooperación entre sector privado, sectores sociales y sector público; y tercero, adoptar mecanismos democráticos para alcanzar acuerdos entre los actores estratégicos del país.